martes, 16 de enero de 2024

 

PROMOCIONES

Un colegio lo conforman un edificio, sus vicisitudes e historias y lo más importante, las personas que han transitado por él.

Este es un resumen incompleto (que con la colaboración de todos puede completarse) de los alumnos que por aquí pasaron.

Para eso hemos escogido las orlas o fotos más próximas a su graduación.

2002

En este caso aparecen los alumnos de la promoción de primaria

y los alumnos de 2º de la ESO que aún permanecían en el centro

2007

 

 


2008




2009


2010

 




 2011














2012


2013


 



2014

 






2015


 

 

2016



 


miércoles, 27 de diciembre de 2023

 XXV ANIVERSARIO del CEIP Los Álamos










 

PEQUEÑAS HISTORIAS: Los álamos del patio

 

Como dijimos, con anterioridad, el nombre del centro no proviene del árbol así llamado, sino del molino situado junto a la Pasarela Manterola.

 

Cuando pasamos a disponer de patio se comenzaron a plantar árboles en él, en diferentes fases. Aunque moreras y jacarandas son los árboles predominantes en el patio, se plantaron otras especies (pino carrasco, brachichito, …).

 

Una de las zonas en las que se plantaron fue en la parte norte (pasillo que hay entre el edificio y el Museo de la Ciencia). Aquí se plantaron una decena de chopos boleana o álamos plateados.

         

Permanecieron con nosotros durante muchos años. A principios de la década de 2010 comenzaron a tener que eliminar algunos. Esos huecos fueron rellenados por los alumnos de infantil (era su zona de patio) con el trabajo de maestros y padres de alumnos. Sin embargo, no arraigaron bien y los “visitantes” colaboraron en que no llegaran a cuajar. 



    En enero de 2015, ante el estado de los árboles, el Servicio Municipal consideró que lo más adecuado era arrancarlos, ya que pocos se podían salvar y sólo parcialmente. El día 13 tocó la faena.




 

    Este espacio quedó sin árboles. Y los alcorques se decoraron. 



    Pero no acabó aquí la historia. Desde el centro nos empeñamos en que los álamos debían seguir siendo parte de nuestro arbolado. Y solicitamos al ayuntamiento la colocación de álamos en algún punto del patio. Reacios a ello, al final concedieron nuestra petición. Y hoy, a modo de pórtico de entrada, se encuentran dos álamos a ambos lados de la puerta de acceso de vehículos, aunque a uno de los lados, por la cercanía de la puerta, quedó intercalado un árbol del cielo.



martes, 26 de diciembre de 2023

 

EL “PABELLÓN”

 Infraestructura largamente luchada, por toda la comunidad, pero con un nombre propio como guía en las gestiones para su construcción: Antonio Albaladejo Galindo.


En esa época, con cargo a los presupuestos ministeriales, se estaban construyendo, junto o en las instalaciones de colegios, pabellones de doble uso: fundamentalmente docente por la mañana y abiertos al entorno por la tarde. A su vez, de reciente construcción era el IES El Carmen del que nos separaban unos pocos metros.

No solo se presentaron peticiones de construcción a la Consejería (durante varios cursos), sino que también se le presentaron proyectos de gasto y otros documentos técnicos que facilitaran la aprobación del mismo.

 

En junio de 2009, recibimos comunicación del proyecto que se iba a desarrollar por la Consejería.

 

A lo largo de 2011 se construye. El corto plazo, en el que se construye, se debe a la técnica empleada, ya que se hace con paneles prefabricados, sobre una estructura metálica.

 




A continuación se añadió la obra interior.


La fecha oficial de inauguración, que marcamos en el colegio, fue el 23 de abril de 2012, coincidiendo con el principio de nuestra Semana Cultural de ese año.

A partir de ese momento, se convirtió en instalación deportiva y sala multiusos para las actividades culturales que se realizaban a lo largo del curso.

     

    Otro hito fue la decoración exterior del mismo. El momento escogido fue la celebración del 25 aniversario de la creación del colegio.

 

Nuestro artista fue un padre: Ángel de la Ossa, no solo autor de los bocetos, sino también pintor y recopilador de ayudantes para la tarea. Y mantenedor, en los años siguientes del mural.


D1. El mural (del pabellón)

 











lunes, 25 de diciembre de 2023

 

 

EL ESPACIO

     Como decíamos el colegio empezó a funcionar en el curso 1988-1989.

Los principios fueron difíciles. Había que poner en marcha un edificio con todos sus servicios.

El recinto escolar comprendía una zona de patio (el actual porche hasta la valla interior y el actual patio de infantil) y el edificio.



A eso se unía la zona deportiva situada en la parte superior del actual Museo de la Ciencia. También se convertiría en patio de recreo por el peligro que entrañaba la parte de abajo, situado en la parte superior del actual Museo de la Ciencia.

Como decía una antigua alumna “el actual patio donde tenéis la pista de fútbol no estaba, ni por allá pasó, los primeros años eso era un solar lleno de escombros (un rompedero de cabezas para nuestras madres y disfrute para nosotros). Y nuestro recreo y pabellón deportivo era el techo del Museo de la Ciencia, en el cual había tres pistas. Conforme salías de la pasarela que unía el colegio con el museo, salías a una que era de baloncesto y de cemento. Luego había otra en medio que era la de “fútbol”. Era de chinarro y tenía dos porterías. Y la del fondo era de tierra y tenía un sombraje creo recordar, por que aquella era territorio de los mayores”.


Recuerdo de aquella época es la pasarela que lleva al mismo y los agujeros donde iba la valla que protegía de la calle.

 

Este espacio permanecerá hasta la puesta en marcha del Museo de la Ciencia (diciembre de 1996), momento en el que se añade al actual patio.

 El entorno resultaba problemático. En un primer momento con viviendas en mal estado y pronto con escombros y pozos que hacían peligroso e inseguros los alrededores del colegio.


La salida se realizaba hacia el Callejón del León que desembocaba en la calle Cartagena, ya que la actual calle Madre Elisea Oliver Molina no existía.

 

En su interior también presentaba algunas diferencias con el aspecto actual. Estas hacían referencia a:

- La zona de salida, actualmente cerrada y utilizada como aula para hacer actividades.

- También se cierra la zona de visitas que hay antes de las aulas de PT y AL.

- La cocina se parte y da lugar a dos


- La cocina se parte y da lugar a dos espacios: la actual Sala de Informática y una de las aulas de Infantil.

 

Tras estos comienzos se inician las mejoras.

 

El acceso para salir por la puerta del Callejón del León se sustituirán los escalones por la actual rampa para hacer accesible el edificio.


Las ampliaciones:

 Hacia 1995 el patio se amplia al solar colindante, quedando el colegio en su perímetro actual.


Varias son las propuestas de aumentar el número de unidades y que el colegio pase a ser de 2 líneas.

- El primer espacio para ello sería el que ocupa el actual Centro de Salud.

- Ante la pérdida de este espacio se diseña un proyecto en paralelo al actual edificio, que no se llega a poner en marcha.

- La marcha del ejército del Cuartel de Artillería, hace pensar que sobre este espacio se produzca la ampliación. No se llevará a cabo y en su lugar se construirá el actual IES. La posibilidad de ampliar el centro se hace ya muy difícil.

 

Entre tanto, la estructura del edificio comienza a dar problemas (año 2000) y lleva a una intervención importante para eliminar dichos problemas. Hijo de esta obra es nuestro actual sótano.


La ampliación de infantil hasta 3 años (curso 2002-2003) llevó a la colocación en la esquina del patio de infantil de una prefabricada que se mantuvo hasta el curso siguiente en el que los alumnos del antiguo ciclo superior de la EGB pasaron a la ESO liberando un aula en el edificio, pasando todo infantil a la planta baja del edificio.

Esta edificación permaneció hasta su desaparición al finalizar el curso 2005-2006.


La última obra que significó una importante modificación del aspecto del centro fue la construcción de la pista deportiva cubierta (el "pabellón") en parte del patio de recreo. Esta infraestructura se inauguró a principios del año 2012.

 



domingo, 9 de febrero de 2014

¿Por qué CEIP Los Álamos?



    EL NOMBRE

            ¿Por qué Colegio Público “Los Álamos”?

            Independientemente de lo que nos  pueda sugerir este evocador nombre de árbol, nuestro Colegio no debe su nombre a dicha especie arbórea, sino a uno de los molinos de ribera más rancios de la huerta de Murcia, “El Molino de Los Álamos, el cual lo tomó, sin duda, de algunos ejemplares de estos árboles que se encontraban en el entorno inmediato, cercanos al almacén de grano y molienda que hoy se conserva restaurado, y que definió el eje del barrio o sector urbano en el que se encuentra enclavado nuestro Colegio, en concreto la calle Fotógrafo Verdú.

             Cuando intentamos atravesar el río Segura hacia el Plano de San Francisco, por el puente peatonal aún sin nombre, obra del ingeniero Manterola, justamente a la derecha  del entronque de dicho puente con el cauce artificial del río, podemos ver una estructura y unos arcos de piedra que son los restos de aquel vetusto molino.

            Tal vez que su contemplación no sugiera demasiadas ideas al espectador que no conozca su historia o no esté sensibilizado para ello, pero las actuales piedras han sido testigos de muchas horas de trabajo y sudores de quienes año tras año, de día y de noche, aprovechando la fuerza del  otras veces incesante y limpio caudal de nuestro Segura, convertían en rica harina los sacos de trigo, cebada o panizo traídos desde cualquier rincón de nuestra huerta, o en aromático pimentón los sacos de “cáscara de pimiento de bola”, traídos desde Espinardo, Molina, Santomera ...

            Enfrente, al otro lado del azud del río, junto al Plano de San Francisco,  se encontraba el “Molino de Roque”, pero éste era mucho más pequeño y de menor envergadura.

            El Molino de Los Álamos, aunque no era comparable por su menor tamaño, al Molino de las Veinticuatro Piedras -actual Museo Hidráulico- era uno de los más laboriosos de nuestra vega; contaba con ocho molinos o piedras, seis de las cuales eran movidos con la fuerza del agua del río, por una misma turbina, además de dos piedras de las llamadas de “rodete”, que tomaban la fuerza del agua independientemente de la gran turbina que alimentaba las otras seis. Durante una larga época, la última de su historia, aquella turbina movía, a la misma vez que las seis piedras, un alternador o ingenio productor de energía eléctrica que la suministraba a la red pública de Hidroeléctrica, con la que tenía suscrito un convenio por el cual en los periodos  de estiaje o de poco caudal, utilizaba gratuitamente -o en compensación-  la energía eléctrica de la red pública, como fuerza motriz de los molinos.  
            Ocupaba uno de los rincones más tranquilos de Murcia, cercano y a la vez separado de la ciudad, rodeado de huertos de limoneros, en un  sosegado ambiente con el único telón de fondo del murmullo del agua del río y el incesante tableteo de las tarabillas de los molinos. Su único acceso era desde la Plaza de la Paja a través de la desaparecida Calle de los Álamos. Bien podría decirse que los versos de Vicente Medina, fueran escritos para este rincón:

                        Perenne, de día y de noche,
                        dando en la muela salticos,
                        se siente la tarabilla
                        del molino ...
                        Saltando la tarabilla,
                        hace caer a chorrico
                        de la tolva a la solera
                        el trigo ...
                       
Y día y noche semeja
                        de un corazón los latidos,
                        saltado la tarabilla
                        del molino ...
                                              
            Ojalá, que el Molino de los Álamos, sea para toda la comunidad educativa de nuestro Colegio -alumnos, padres/madres y maestros- una sugerente parábola, símbolo real del trabajo bien hecho que  en él se desarrolló y de la paz y concordia con que se llevó a cabo.

                                                                                                  Joaquín Contreras Rivera.

El proceso administrativo resulta menos poético.

 

El centro se identifica al principio como CP Nuestra Señora del Carmen II.

 

El 30 de noviembre de 1989 (con más de un año en marcha) el ayuntamiento manda un escrito (tras recibir otro de la Dirección Provincial) solicitando que el Consejo Escolar le de una denominación específica.

 

El 20 de diciembre de 1989, el Consejo Escolar escoge como nombre el de Los Álamos, dando comunicación al ayuntamiento.

 

El ayuntamiento en su Comisión de Gobierno del 12 de enero de 1990 autoriza la propuesta del Consejo Escolar, dando traslado a la Dirección Provincial (hoy Consejería), del nombre.